LOS NUEVOS PERSONAJES

En esta tercera temporada, encontraremos cinco nuevos personajes que influirán profundamente en la vida de los Castillo.

Marta Torné es Julia.

Julia es la nueva directora del colegio. Una mujer de 36 años que                                aparece en las vidas de los Castillo en un momento muy vulnerable. Es una mujer curiosa, pragmática, científica, aunque flexible. Tiene intereses en la astronomía y en la meteorología.

Pero Julia oculta algo, sabe más de lo que aparenta y parece muy interesada en nuestra familia… ¿pero qué oculta? ¿Está aquí para ayudar a los Castillo? ¿O para acabar con ellos?

Javier Mora  es Martín

 Martín es un tipo simpático de unos 38 años. Ha abierto una cafetería       en Valle Perdido llamada el Búho, un lugar con encanto que se convertirá rápidamente en el punto de encuentro de nuestros  personajes jóvenes y adultos.

Lo primero que hace Martín cuando abre la cafetería es contratar a Mario. Gracias a ello, ambos se harán amigos y confidentes, dándole a Mario un punto de vista masculino a sus problemas cotidianos.

Pero Martín, en el fondo, es persuasivo y manipulador. Siempre se mueve por interés y consigue lo que se propone. Listo, audaz, capta el punto débil de cada persona de inmediato.

Natalia Rodríguez es Michelle

Michelle es la hermana de Martín. Es muy persuasiva, atractiva, sensual,   simpática e ingeniosa. Valiente y decidida, escoge siempre el camino corto para conseguir algo. Aunque quizá no sea siempre el camino correcto.

Su frescura y descaro harán mella en Sandra, que la verá como a una verdadera    amiga. Y Culebra… bueno, digamos que son tan parecidos que entre ellos surgirá una conexión tan fuerte que les hará replantearse muchas cosas.

Marta Calvó es Madre

Ella y Padre se conocen desde su más tierna adolescencia. Juntos idearon el malvado plan de hacerse con todos los niños con poderes    del mundo.  Ella conoce muy bien la organización del elefante   porque ella la creó y la lidera con mano firme.

A diferencia de Padre, Madre es tierna y cariñosa con todos los niños      a los que da cobijo. Le gusta que la llamen Madre porque eso es lo que quiere ser para todos sus niños, la madre comprensiva que nunca tuvieron, la madre que les acepta tal y como son.

En esta tercera temporada y después de mucho buscarles, la organización del elefante ha descubierto dónde se esconde nuestra familia Castillo. Madre llega a Valle Perdido y tiene un as de la manga.

Luisa Gavasa es Dorita

Dorita es una mujer de mediana edad que vivió en Valle Perdido hace muchos años y conoce a la perfección todos los secretos que oculta     este mágico lugar.

Dorita aparecerá en esta tercera temporada y nos desvelará todos       los secretos que rodean el origen de los poderes de nuestros protagonistas.

                                                           

                                  Así empieza la nueva temporada…

Después de que la familia Castillo haya ganado la batalla a Padre, los protagonistas vuelven a casa con la duda y el miedo instalados en el cuerpo y sin saber muy bien qué hacer. ¿Significa esto que Padre les va a dejar por fin en paz? ¿Están seguros en Valle Perdido o deben huir pese a todo, buscar un lugar más seguro dónde nadie les conozca?

Va a ser difícil empezar de cero en otro lugar, sin dinero y con una    boca más que alimentar, con documentación falsa y un viaje que va    ser ya difícil de por sí.

Pero Culebra está mal, la muerte de su hermano le ha dejado realmente hundido. Sandra le apoya en el duelo más duro de su vida, el dolor más fuerte, la pérdida de un hermano… Sandra no puede abrazarle y decirle al oído que entre sus brazos el dolor es menor. En definitiva, Sandra no puede tocarle… y por ello sufre lo mismo o más que Culebra.

Por su parte, Jimena, motivada por los sueños premonitorios de su hija, se da cuenta de que, sólo si la familia se separa, sólo si ella huye con su hija, salvará la vida de esos niños cuyos nombres Blanca ha visto en las lápidas del cementerio.  ¿Pero cómo va a abandonar a los que ya son su familia? Esta es la decisión más difícil a la que enfrentará Jimena en su vida. ¿Qué hará?

 Ahora os dejos con información de los capítulos y temporadas. Espero que os guste.

  • Tercera Temporada (14 capítulos) 
  • La huída 

Los Castillo han derrotado a Padre, han conseguido lo que nunca pensaron que iban a lograr, vencer al que les había estado persiguiendo, a su enemigo. Y lo más importante, han conseguido que Jimena recuperare a su hija y que las dos vuelvan a estar juntas.
Después de mucho tiempo, la familia Castillo está al completo, Jimena vuelve a ver la sonrisa de su hija, vuelve a estrecharla entre sus brazos, a cuidarla y eso vale todo el dolor que ha vivido. Jimena está convencida de que nada las separará, ahora conoce su don, sabe que puede predecir el futuro, y nunca más volverá a dudar de ella.

Pero ver el futuro muchas veces no es un don, sino una maldición, y Blanca lo sabe mejor que nadie. Justo en el instante en que más feliz está con su madre una imagen le viene a la cabeza. Es una premonición en la que ve cómo Padre entra en casa, mata a la familia y vuelve a secuestrarla junto a Carlos y Lucía.

Blanca no puede mantener esto en secreto y se lo cuenta a toda la familia. Alarma general, no pueden quedarse en esa casa, Padre les encontrará, así que hay que largarse de Valleperdido antes de que Padre llegue y la premonición se cumpla. Tienen que evitar que el destino se cumpla.
Así, como una lucha contra su propio destino, empieza la huída de los Castillo. Una huída para escapar de un porvenir macabro e injusto que les irá persiguiendo allá dónde vayan. Porque Blanca no sólo tendrá una visión, sino varias, y en ellas Padre siempre acaba encontrándoles y lo peor, ellos siempre acaban muertos.

La familia está en peligro y va a hacer todo lo posible por cambiar esa fatalidad, pero ¿Conseguirán escapar de este nefasto destino? ¿Volverán a Valleperdido o tendrán que empezar una nueva vida en otro sitio? ¿Lo harán todos juntos o separados?
Los Castillo tendrán que enfrentarse a todos estos misterios, y eso les obligará a tomar decisiones que nunca hubieran imaginado, decisiones difíciles de asumir, decisiones que sin duda lo cambiarán todo.

Culebra y la muerte de Víctor
La batalla con Padre ha traído muchos cambios. Algunos buenos, como el reencuentro de Blanca con su madre, pero otros no tanto, como la muerte de Víctor.

Culebra está destrozado. En pocas horas pasó de saber que Víctor era, en realidad, su hermano, a ver cómo éste moría en sus brazos. Un duro golpe que le ha dejado sin fuerzas, abatido. Culebra todavía no entiende cómo no pudo reconocer a su propio hermano estando tan cerca de él, en la misma casa.
El recuerdo de su ropa, de su habitación, avivan en él el ansia de venganza, Culebra quiere que Padre pague por lo que le ha hecho a su hermano, por el falso odio que alimentó en su cabeza y por su muerte. Pero Sandra no lo va a permitir. Sandra no quiere que se enfrente a él, porque sabe que podría perder lo que más quiere en este mundo. Y eso la mataría a ella también.

Así que intenta convencerle de que la venganza no sirve de nada, porque matar a Padre no le devolverá a su hermano. Pero, ¿conseguirá Sandra quitarle la idea de la cabeza? ¿Cumplirá su promesa de vengarse Culebra? ¿Escapará también Culebra de su destino o se enfrentará a él?

La venganza de Padre
Para Padre la batalla contra los Castillo ha sido un duro castigo. Pero lo peor, lo más duro, han sido las pérdidas. Víctor, al que él consideraba un verdadero hijo, le ha traicionado, y ha muerto por defender a su hermano. Y además, el resto de niños poderosos le han abandonado.

Por primera vez Padre está solo, superado por una familia a la que él siempre había subestimado, y que al final le ha vencido. Pero, ¿cómo ha podido pasar? ¿cómo han podido ganarle esa familia formada por Mario y Jimena, ese par de inútiles?

Padre, atormentado, no entiende nada, hasta que encuentra la clave, la explicación a todo… A su derrota, al abandono de sus niños, a la muerte de Víctor. Entonces, Padre trama un plan para vengarse de los Castillo.

Padre se vuelve a enfrentar a los Castillo pero algo inesperado pasa en ese encuentro, algo providencial que afecta a nuestros protagonistas. ¿Se cumplirá la premonición de Blanca y Padre los matará? ¿Conseguirán los Castillo romper esa premonición? Todo está en manos del destino.

Rosa enterrada
Antonio ha ganado un sillón masajeador en la tómbola de las fiestas de Valleperdiddo. A Rosa le parece horroroso, es un monstruo de polipiel que le hace daño a la vista, así que obliga a su marido a que lo meta en la caja de nuevo y llame a los transportistas para que lo recojan.

Mientras, Rosa ha visto a Blanca y a Jimena juntas y se queda extrañada. ¿Otra niña en esa casa? ¿Quién será y de qué le suena? Rosa sospecha que hay gato encerrado y, sin que Antonio lo sepa, se pone a investigar en la base de datos de la policía.
Y bingo, Rosa ve a Blanca en la sección de niños desaparecidos y alucina. Somete a un interrogatorio a Lucía y a Carlitos, en el que Lucía le lee la mente y descubre todo lo que sabe. La familia está en peligro, tienen que impedir que Rosa salga y lo cuente. Así que Carlitos, sin más remedio, la deja KO. Pero escuchan a Antonio y se ponen más nerviosos ¿Qué hacen ahora con Rosa? Carlos mira a su alrededor, ve una caja grande y con mucho esfuerzo consigue meterla dentro.

Pero lo que los niños no se pueden imaginar es que esa es la caja del sillón y los transportistas vienen a recogerla. ¿Se dará cuenta Antonio que Rosa está ahí antes de que los transportistas se la lleven? ¿O acabará Rosa rumbo a Dios sabe dónde encerrada en dos metros por dos…? El destino de Rosa también está en juego…

La mujer en el origen de todo
Una mujer desconocida hasta ahora por nosotros es entrenada duramente con diferentes niños con poderes. Su misión es urgente, seguir muy de cerca a la familia Castillo, pero sus intenciones no son del todo claras. ¿Es buena o mala? ¿Quién es exactamente esta misteriosa mujer? ¿Cuál es su pasado? ¿Qué quiere hacerles a los nuestros?

  • 72 días sin ti 

Han pasado 70 días desde que Jimena se marchó con Blanca para salvar a los Castillo y Mario no ha dejado de buscarla. Ha puesto anuncios en todos los medios de comunicación intentando captar su atención, pero nada ha dado resultado.

Cada noche, vuelve al cuarto de ambos y le escribe una carta. Aunque no tiene donde enviarlas, quiere que cuando Jimena regrese, pueda leerlas y sentir que nunca se marchó.

Pero la ausencia de Jimena es real y todos lo han notado. Culebra, dejando a un lado el dolor que aún siente por la muerte de su hermano, ha tomado las riendas de la familia. Lleva todo el verano trabajando de jardinero para conseguir dinero y está intentando mantener unidos y fuertes a los Castillo. Pero la cosa no es fácil, especialmente porque Mario, sigue sin trabajar y vive esperando encontrar a Jimena.

Carlitos está especialmente enfadado. Ha dejado de creer en Los Castillo como familia y no tiene reparos en confesar quienes son en realidad a la nueva directora del Astoria. Lucía y Culebra hacen lo imposible para evitar que le demuestre que puede mover objetos con sus poderes, pero Carlos va a necesitar más que eso para centrase.

Es el momento de que Mario reaccione. Culebra habla con él para que afronte que Jimena no va a volver y reaccione por el bien de la familia, pero Carlitos siembra en él la duda. ¿Realmente existen motivos para seguir fingiendo que son una familia? Sandra, Culebra y Lucas no pueden garantizarle que no se acabarán yendo como Jimena. El final del cuento de los Castillo Rey ha llegado. Es el momento de volver a la vida de real.

El misterio del colgante
La marcha de Jimena ha dejado a Sandra llena de incógnitas. No ha dejado de darle vueltas al misterioso colgante que le dejó Jimena en todo el verano. ¿Es tan importante? ¿Tiene razón Jimena? ¿Están en Valleperdido las respuestas al origen de sus poderes? Sandra no puede quitarse estas dudas de la cabeza. No puede tocar a Culebra y encontrar el origen de los poderes es lo único que podría llevarle a controlarlos. Pero no sabe por dónde empezar. O quizás sí.

Leo lleva todo el verano desaparecido y Sandra hace caso omiso a los consejos de Culebra y decide acercarse a su casa a investigar. Sandra sabe que Ana es peligrosa y oculta algo. No se cree que Leo siga de vacaciones sin dar señales de vida, y menos después de que Ana intente retenerla en casa para recuperar el colgante. Culebra no ve con buenos ojos la actitud de Sandra. No es el momento para ponerse en peligro ni andarse con investigaciones. La familia está pasando por un momento duro y la necesitan al cien por cien. Además, Leo llama a Sandra para confirmarle que está bien. Todo parece darle la razón a Culebra, pero alguien inesperado se pone de parte de Sandra.

Lucas no se fía ni un pelo de Ana desde la desaparición de su amigo Hugo y se le ocurre un plan. Si Ana es la única que sabe qué hacer con el colgante, a lo mejor deberían darselo. Si Sandra entretiene al marido de Ana y Lucas se transforma en él, pueden dárselo a Ana y ver cómo lo abre en persona. Luego sólo tiene que recuperarlo de nuevo. El plan es muy arriesgado, pero Sandra acepta y los dos deciden llevarlo a cabo en absoluto secreto.

Desafortunadamente los acontecimientos se precipitan. Sandra acaba atrapada en el coche de Ana, que conduce hacia la casa del bosque con la misteriosa planta mágica en el maletero. Esto hace que Lucas tenga que convertirse en Ana e intente que Gregorio le despeje las dudas sobre el colgante. Pero Ana y su marido no son tontos. Hay planes que pueden torcerse… y mucho.

El paradero de Leo
Leo está bien, disfrutando de unos días haciendo surf en la playa. El tiempo es muy bueno y merece la pena que aproveche, ya tendrá tiempo de ir a clase. Eso es lo que le dice Ana a Sandra, y lo que le confirma el propio Leo cuando la llama por teléfono. Pero la realidad no puede ser más distinta. Leo está realmente enfermo. Desde el misterioso pinchazo, su salud se ha debilitado. Tiene fiebres y sudores continuos y hasta la sangre fluye extraña por sus venas. Ana está tremendamente preocupada y su mala conciencia la atormenta. Gregorio y Ana saben que todo lo que está ocurriendo es culpa de ella, y no sólo por permitir que Leo llegase hasta el invernadero de la casa del bosque…

La culpa de Ana viene de las decisiones que tomó años atrás, cuando Humberto le confesó su misterioso secreto. Hoy en día, Humberto es el único que podría ayudar a Leo, pero… tiene Alzheimer. Aún así, Ana tiene una única y desesperada carta en la manga: la planta mágica.

Los nuevos vecinos
Jimena se ha ido, pero nuevas vecinos han llegado a Valleperdido. Y vienen para quedarse. Madre prometió cambiar su táctica y enviar a alguien para llevarla a cabo y siempre cumple su palabra.

La misteriosa Julia llega a Valleperdido y con su objetivo muy claro. Lleva tiempo preparándose para este momento y no piensa dejar que los Castillo respiren sin que ella se entere. Ser la nueva directora del colegio le permite ver que el plan de Madre no es tan difícil de conseguir como parecía. La familia Castillo está ya muy desestabilizada, y así lo demuestra una redacción de Carlitos, donde le confiesa sus poderes y la verdadera identidad de todos. Pero si hay algo que Julia tiene claro es que Mario es el pilar principal de la familia, y piensa ir directa a por él.

Además de Julia, hay vecinos más amables que han llegado a Valleperdido. Michelle y Martín son dos simpáticos y atractivos hermanos que van a abrir un nuevo bar en el pueblo. Michelle conoce a Sandra y rápidamente hacen buenas migas. Además, Culebra ve la luz en cuanto la conoce. Michelle les cuenta que aún no tienen el bar listo para abrir porque, entre otras cosas, necesitan decorarlo. Culebra le cuenta que su madre pinta y podría ayudarles a decorarlo. Michelle quiere que su hermano conozca a Mario y vea sus cuadros antes de concretar nada, pero la cosa parece que fluye. Hasta que Julia entra en juego. A la nueva directora no le gusta que le ofrezcan trabajo a Mario. Esos dos no van a sacarle del pozo mientras Julia esté ahí.

La verdad de Claudia
Borja Ruano está más feliz que nunca. Claudia vuelve ese mismo día de su curso de verano y quiere recibirla con honores. Al menos, eso creía él. Rosa informa a todos, orgullosa, que Claudia ha recibido una prestigiosísima beca para estudiar en la Gran Bretaña todo el año y Borja no se toma la noticia nada bien.

Antonio sufre como Borja echa de menos a su hermana mientras Rosa parece no querer darse cuenta. Está todo el día metida en casa de los Castillo, quizás porque quiere ayudar a Mario ahora que Jimena “está cuidando de su madre enfermo”. O tal vez porque tiene pánico a la reacción de Borja cuando sepa algo que sólo Antonio y ella saben: la verdad de Claudia y de por qué no regresa a Valleperdido.

  • La hora de las hadas

Los Castillo no han tenido muchas alegrías desde que Jimena se fue de Valle Perdido. Por eso, el cumpleaños de Lucía se presenta como una ocasión única para celebrar y olvidarse de los problemas del día día.

Mario, empeñado en que Lucía tenga el mejor cumpleaños del mundo, inicia los preparativos de la fiesta. Pero ignora la promesa que Jimena le hizo a Lucía para este día: irían al embarcadero a ver a las hadas.

Lucía, que se da cuenta de que no va a tener el cumpleaños esperado, se pone triste, pero se lo oculta a Mario porque no quiere que el recuerdo de Jimena le haga venirse abajo. Será Julia la que averigüe el deseo de Lucía e intentará darle a la niña el mejor día de su vida. Pero al final nada saldrá según lo previsto, aunque la familia descubrirá que lo importante de un cumpleaños no es cómo se celebra, sino con quién.

Cara a cara con el pasado
Madre mantiene secuestrada a Ana. Su relación se remonta a los orígenes del Proyecto Elefante y Madre la acusa de traicionarle. Sin embargo, Ana le hace ver que ella ya no tiene la lista de todos los niños con poderes. Madre sufre un duro revés, pero no está dispuesta a soltarla sin saber que se trae entre manos en Valle Perdido. Ana intentará ocultárselo con todas sus fuerzas, sobre todo para proteger a su hijo Leo que está empezando a desarrollar sus poderes. Al final, Ana recibirá la ayuda de alguien cuya relación también tiene que ver con su pasado: Julia. Aunque esta ayuda no será suficiente para evitar un trágico desenlace.

Sandra al borde del abismo…
Sandra estrecha su nueva amistad con Michelle. Lo que no espera es que esa relación la lleve a poner en peligro a varios niños del colegio. Sandra sabe que tiene que aceptar las consecuencias de sus actos y está dispuesta a entregarse. Pero lo que no no sospecha es que todo lo que ha pasado forma parte de un plan de Michelle, que intenta separar a la familia de una peculiar manera.

Culebra encuentra en Leo pistas para su investigación…
Leo sigue con extraños síntomas que le tienen muy preocupado. Culebra, por su parte, es testigo en más de una ocasión de estos síntomas y sabe que pueden ser son los característicos del brote de un poder. Culebra intenta hablar con Leo para ayudarle, incluso se pone en peligro por intentar ayudar a su amigo, pero al final Leo no cederá. Entonces, inesperadamente, Culebra llegará a un lugar tan sorprendente como esperanzador. Un lugar que puede significar que Sandra y él algún día podrán tocarse y estar juntos.

Rosa Ruano al cuadrado
La hermana gemela de Rosa pasa unos días en VallePerdido. Un encuentro fortuito con Mario, provoca que Hortensia se enamore hasta la médula de nuestro cabeza de familia. Pero Mario no tiene ojos para ella ni para nadie. Entonces, Hortensia pide ayuda a Rosa, que ejerce de Celestina de esta peculiar pareja, lo que al final provocará que estalle el pasado más tormentoso y oculto de las hermanas.

  • ¿Quieres ser mi novio? 

Culebra no sale de su asombro tras haber descubierto el misterioso vídeo que Ana tenía escondido. Es él, de pequeño, el que está jugando en esa extraña sala. ¿Quién grabó esas imágenes, hace más de ocho años?

¿Qué era ese sitio, en el que no recuerda haber estado? Las respuestas a esos interrogantes podrían explicar no sólo su pasado, sino el de toda la familia Castillo.

Lucía también cree haber estado en ese lugar, siendo sólo un bebé, como evidencia una pista en el vídeo. Además Lucas, Sandra, Carlitos y sus hermanos tienen algo en común: todos tuvieron dolencias de corazón al nacer. Ana fue cardióloga en el pasado, tal y como Culebra descubre. Eso le hace sospechar que ese vínculo está relacionado con el origen de sus poderes…  Ansioso por encontrar al fin la verdad, busca desesperadamente a Ana, convencido de que tiene las claves que necesita. Pero lo que no sabe es que Ana está bajo tierra y nunca podrá dárselas…

Desesperado, Culebra intenta que Leo le de respuestas, pero el chico lleva días sin saber nada de sus padres. Además, su cuerpo ha empezado a sufrir extrañas consecuencias. Sus venas se ponen verdes y sufre achaques desconcertantes. Al verle, Culebra reconoce al instante lo que le está ocurriendo. A pesar de la desconfianza que Leo le devuelve, Culebra tratará por todos los medios de ayudar a su amigo, llegando incluso a tomar medidas desesperadas que podrían poner en peligro a toda la familia…

Un crimen imperfecto
Los responsables de la muerte de Ana salieron indemnes del asesinato, pero Michelle se dejó un cabo suelto que podría ponerles en peligro. Las consecuencias serían fatales para ella si Madre llega a descubrir su error.

Martín está dispuesto a aprovechar la situación para así quitársela de encima, harto de tener que trabajar con ella en esa misión. Pero Michelle, consciente de que puede solucionar el descuido antes de que traiga consecuencias, tratará de evitar la traición de Martín al dejarle encerrado en el almacén del bar, sin saber que Sandra también acabará allí dentro con ese asesino. Durante el encierro, la verdadera cara de Martín saldrá a la luz y la vida de Sandra correrá peligro…

Los problemas crecen
Julia necesita acercarse a la familia Castillo. Por eso pone en marcha un plan para poder vigilarles de cerca, desde la casa de Rosa Ruano. Pero las cosas se tuercen e, irremediablemente, se ve forzada a vivir bajo el mismo techo que los Castillo.

Con esa desconocida constantemente en su salón, la familia tendrá que aumentar las alarmas; en cualquier momento la directora del colegio podría descubrir que tiene poderes. La realidad es que Julia quiere protegerles, aunque, en su intento por acercarse a ellos, sólo conseguirá enfrentarse una vez más con Mario. La culpa la tiene la historia de amor que cree estar viviendo Carlitos. Piensa que su hermana Lucía se ha enamorado de él. Sin saberlo, Julia le dará el consejo equivocado para remediarlo, que sólo hará crecer los problemas…

La crisis de los cincuenta
Rosa Ruano también vivirá su particular crisis de los cincuenta al descubrir que Antonio sigue interesándose por las jovencitas. Al ver su cara llena de arrugas, se siente una mujer mayor.

Rosa tratará de poner remedio al paso del tiempo recurriendo al Botox, aunque Antonio creerá que su mujer está tomando medidas mucho más drásticas…

  • El hada estresada

Los últimos acontecimientos en Valleperdido resultan de lo más sospechoso para la organización de El Elefante y Madre no está dispuesta a que estos arruinen sus planes de separar y hacerse con los niños de la familia Castillo.

Por un lado, Leo está experimentando unos extraños cambios que parecen apuntar a que tiene poderes, pero, si esto es así… ¿Cuáles son? Madre encomienda a Michelle la misión de averiguarlo, y la chica utilizará a sus insectos para sacarle sangre. Pero cuando los resultados obtenidos son extraños e inesperados, lo mejor es dejar a un lado la ciencia y pasar al ataque.

Michelle sabe muy que poniendo a Leo al límite y haciendo que pierda los nervios hará que su poder se revele. Y para conseguirlo el mejor sitio es el lago. Un lugar lleno de insectos para usar a su antojo sin que nadie pueda ver lo que le hace a Leo.

Desafortunadamente para Madre, hay alguien más que podría ser perjudicial para su plan con los Castillo. Julia, la directora del colegio acaba de mudarse con ellos y Madre no entiende cómo ha ocurrido algo así. Esa mujer parece sospechosa y las primeras indagaciones de Michelle sobre ella así lo demuestran. Por eso, Madre encarga a Martín que averigüe quién es.

Martín aprovecha que tiene ocupado a Mario para colarse en casa de los Castillo y descubrir que Julia tiene una misteriosa tableta electrónica escondida entre sus cosas. Tanto misterio deja claro que Julia no es quién dice ser y puede poner en peligro el plan de Madre con los Castillo. Martín consigue llevarse la tableta y comienza a descifrar el código. La tableta electrónica oculta secretos relacionados con Julia y los poderes. Secretos que en manos de El Elefante lo cambiarán todo.

¿Una más en la familia?
Julia está intentando ganarse la confianza de nuestra familia para poder protegerlos mejor, pero aunque Mario y los niños comienzan a aceptarla, Sandra se muestra totalmente en contra de ella. Sandra cree que Mario está cometiendo un error dejando a una persona ajena a la familia vivir con ellos. Aunque les venga bien el dinero y sólo sea por unos días, hay algo que no acaba de cuadrar a Sandra. Además, el riesgo de que descubra los poderes de todos es evidente.

Julia nota la reticencia de Sandra y Dorita le recuerda a Julia la importancia de que se gane a todos y no cause fricciones en la familia. Si uno sospecha, sospecharán todos y si los Castillo se enteran de todo desconfiarán más de ella. Además, ambas saben que hay un importante motivo por el que la familia no debe abandonar Valleperdido.

La desconfianza entre Sandra y ella provoca tensiones que hacen que Carlitos descontrole su poder y Julia tiene que disimular ante lo que ha visto. Lo hace pero Sandra estalla y, con todo el dolor de su corazón, Mario decide pedirle a Julia que abandone la casa. Ella se le adelanta, puede que Dorita tenga razón, pero las cosas se complican.

Julia descubre que Martín o Michelle le han robado una importantísima tableta con información vital y confidencial que resultaría muy peligrosa en manos de la organización e El Elefante. Julia hace lo posible por recuperarla, pero esto no es todo. Cuando está abandonando la casa Julia descubre que Martín está dentro, disfrutando y disimulando con los nuestros. Martín deja claro a Julia que sabe que no es quien dice ser y Julia se llena de dudas.

¿Debe salir dejando a Martín metido en nuestra casa? ¿Cómo puede convencer a los Castillo para que le dejen quedarse? ¿Cómo hacerlo sin revelarles que Martín y Michelle son malos y sin provocar que los Castillo se vayan de Valleperdido? Julia sabe que solo hay una opción para ser una más en la familia, una opción que puede salirle muy cara.

¿Podemos ser amigos?
La distancia entre Culebra y Sandra es cada vez más evidente. Culebra no quiere que bajo ningún concepto Sandra se entere de que hay una posibilidad para llegar al origen de los poderes y, por lo tanto, a una posible cura. No quiere que Sandra se agarre a un clavo ardiendo y siga sufriendo. Si hay una cura, quiere llegar hasta ella solo y que, mientras tanto, ella viva su vida ajena a la investigación. Pero Sandra no está ciega y, aunque no sabe de qué se trata, tiene claro que Culebra le oculta algo. Desafortunadamente, una discusión en la que Culebra intenta mantener el secreto a salvo hace que Sandra descontrole sus poderes y chamusque el DVD de la investigación. La única pista fiable se echa a perder y Culebra se viene abajo.

Afortunadamente ese no es el fin de la investigación. Leo le cuenta que descubrió un montón de papeles y documentos de Humberto, el hombre que su madre tenía encerrado en la casa del bosque y los dos se ponen a investigar. Entre los papeles hay una foto de un periódico donde aparece Humberto hace una década. Culebra descubre que tras ella hay una misteriosa llave. Pero… ¿De dónde es esa llave?

Sandra escucha a Culebra hablando por teléfono con alguien con quién se cita en el lago. Sandra habla con Culebra antes de que se vaya. Le pide que sean amigos, que confíen y estén ahí el uno para el otro. Pero Culebra tiene prisa. Quiere enseñarle a Leo lo de la llave para seguir investigando y por eso la miente sobre dónde va.

Sandra le sigue y cuando Culebra se da cuenta, la tensión entre los dos se dispara. Sandra quiere saber dónde va, qué le oculta y con quién ha quedado. Pero Culebra no quiere hacer que Sandra crea que un día podrá curarse teniendo sólo tiene una foto y una llave de donde tirar. Así que tiene que decidir si contarle la verdad, o mentirle. Y Culebra sabe que, aunque es muy cruel, sólo hay existe una forma de  quitarse a Sandra del medio y evitar que se entere de todo.

El momento de Leo
Leo se encuentra en su mejor momento. Todo apunta a que tiene un poder y, después de que Culebra le enseñase en secreto los de su familia, los ánimos del chaval están por las nubes. Se siente más fuerte y animado que nunca, se muere de ganas por saber qué podrá hacer, pero Culebra le baja de la nube.

Leo tiene que comprender que un poder conlleva una gran responsabilidad y si alguien se entera de que Leo es poderoso podría ponerse en peligro a él, y al resto de los  Castillo. Además, al principio, los poderes no se manifiestan así como así, todo tiene su curso y es mejor no forzar la máquina. Culebra le pide a Leo paciencia y discreción, pero ninguno de los dos sabe que Madre y Michelle tienen prisa por averiguar qué le está ocurriendo al Leo.

Michelle tiene un plan para hacer que los poderes de Leo se manifiesten y desafortunadamente no habrá nadie delante para evitarlo.

Un astronauta entre los Ruano
Rosa no da crédito. Mariví, la profesora de Borja le ha puesto la cara colorada al descubrirle que Borja, el niño de sus ojos ha suspendido por copiar en un examen. Afortunadamente ella consigue que le pongan una recuperación, un examen oral para el día siguiente.

Pero Borja no lo ve tan claro. Se le da fatal estudiar, y por mucho que su madre haya contratado a Lucas como su profesor particular la única manera de aprobar que tiene es copiar con la ayuda del pinganillo que Antonio ha traído averiado de la comisaría.

Lucas no piensa ayudarle a copiar, pero Borja está muy tocado. El niño sufre porque piensa que es tonto y que sus padres nunca estarán tan orgullosos de él como lo estaban de Claudia. Borja teme no estar a la altura y no poder ser nunca astronauta, como sus padres esperan de él. Así que Lucas se ablanda y decide ayudarle a copiar. O eso intenta. Las circunstancias y especialmente Rosa Ruano hacen, una vez más, todo se vuelva en contra de Borja Ruano.

  •  Te quiero 

Desde que Julia se ha instalado en casa de los Castillo está más feliz que nunca. Siente que tiene una familia y, aunque no estaba dentro de lo previsto, se está enamorando de Mario. Pero no puede olvidar el tormentoso pasado que ha hecho que termine en esa casa.

Julia estuvo en el origen de los poderes. Su padre, Humberto, estaba buscando la solución para curar la extraña enfermedad de su hermano Darío. Pero lo que encontraron en los pasillos Villa Dorita fue otra cosa muy diferente, algo que desencadenó el futuro de muchos niños inocentes.

Mario nota que algo la atormenta, la escucha gritar en sueños, y se ha propuesto que Julia se abra a él.  Después de mucho intentarlo lo consigue mientras comparten una copa de vino. Julia le cuenta las verdades, pero sólo a medias. No puede decirle que en realidad es la culpable de que sus hijos estén en peligro.

Los niños y la alquimia de Martín
Carlitos y Lucía están muy preocupados por la relación de Sandra y Culebra. Les ven más separados que nunca. Lucía sabe que Culebra está enamorado de ella, y no entiende por qué no se lo dice. Sobre todo ahora que Sandra teme que Culebra se esté olvidando de ella. Los niños  no comprenden por qué los mayores no se dicen que se quieren, así que ven necesario recurrir a la magia para conseguirlo; Carlitos tiene un cuento de alquimia y está seguro de que podría hacer una pócima mágica de amor que solucionara todos los problemas de Sandra y Culebra.

Julia les regala un juego de alquimia para que lo lleven a cabo, sin saber que Martín ha cambiado el contenido de los frascos del bote y en cualquier momento esa pócima puede estallar. Julia lo evita justo antes de que Carlitos se la trague… Consciente de que ha sido Martín el que quería hacerle daño a los ñinos, Julia no está dispuesta a tolerar por más tiempo esa guerra fría. Pone las cartas sobre la mesa y le amenaza, cara a cara, advirtiéndole de lo que le ocurrirá si vuelve a acercarse a los niños. Julia no sabe que Martín guarda una sorpresa en la trastienda del bar, algo inesperado y sorprendente, tanto que cambiará el rumbo de sus planes.

El desván quemado
Leo y Culebra están dispuestos a encontrar a Humberto y, con él, la solución para lo que les ocurre. Culebra lo hace por Sandra, para poder estar con ella; si encontrara a ese hombre, podría curarla y al fin estar juntos. Por eso, y sólo contándoselo a Lucía, va con Leo hasta Villa Dorita en busca de alguna pista del paradero de ese hombre. Sandra, alarmada por Lucía, que está preocupada por su hermano mayor, va también allí, desconcertada al saber que Culebra está en ese sitio tan peligroso por ella. Da igual lo que le haya dicho la pequeña. Cuando Sandra se lo pregunta, Culebra le asegura que no está en Villa Dorita por ella ni nada parecido. Ha pasado página y ya no quiere saber nada de su relación.

La realidad es que la está engañando para protegerla. No quiere decirle que está detrás de un hombre y una cura que ni siquiera sabe si existe. La discusión termina por sacar de la casa a Culebra. Sandra, muy afectada, se queda con Leo y juntos y por casualidad encuentran un antiguo laboratorio calcinado. Dado su mal estado, el techo se les viene encima y Sandra y Leo se quedan encerrados…  Desesperados, intentan encontrar un modo de salir, sin éxito. Los nervios hacen que las lenguas se disparen, y Leo termina confesándole a Sandra que sabe lo de sus poderes y que a él también le está ocurriendo algo parecido.

Por eso fueron Culebra y él a Villa Dorita, en busca de un remedio para curarse, para curarla a ella. Sandra, emocionada al saber que Culebra sigue pensando en ella, pone todo el ímpetu en enviarle un mensaje para que vaya a buscarles… Culebra lo hace justo cuando el techo está a punto de desplomarse sobre sus cabezas. El único modo de evitarlo es parando el tiempo. A pesar de las dificultades, Leo lo consigue, alentado por la declaración de amor que Culebra le hace a Sandra.

Michelle pica a Culebra
Michelle sigue detrás de descubrir el poder de Leo. Por eso, al escuchar que Sandra va a un lugar llamado Villa Dorita en el que están Leo y Culebra, no duda en seguirla.  Allí descubre algo que no esperaba: Sandra y Culebra están enamorados. Consciente de la gravedad de la situación, sus objetivos cambian y destrozar esa pareja se convierte en su prioridad. Por eso decide seguir a Culebra cuando sale de Villa Dorita, enfadado tras la discusión con Sandra.

Michelle sa

be que no lo tiene fácil para ganarse al chico, así que utiliza una araña venenosa para que le pique. De esa manera, Culebra se ve obligado a aceptar su ayuda y descubre una chica muy diferente de la que creía conocer. Aunque Michelle le atrae, no lo hace tanto como para aceptar el beso que ella intenta darle. Su verdadero amor es Sandra, aunque aún no se atreva a decirlo en voz alta.

El bigote de Borja Ruano
Borja Ruano se está haciendo un hombrecito. La prueba es el mostacho de pelo bien negro con el que ha amanecido. A Antonio le llena de orgullo ver que su hijo va a ser tan peludo como él. En cambio a Rosa le llevan los demonios al pensar que, en nada, el niño tendrá edad como para afeitarse. Por eso se niega a quitarle el bigote, a pesar de que a Borja le está traumatizando; se ha convertido en el centro de las burlas de los niños de su clase.

Desesperado intenta quitárselo con una pócima y hasta sobornando a Lucas para que se lo afeite. Su madre, harta, le da permiso para decolorárselo, pero Borja se equivoca y se llena la cara de crema depilatoria que le quema de arriba abajo, además de quedarse sin cejas. La culpa la tiene Rosa, pero no por no haberle ayudado a quitarse el bigote, sino porque se niega a asumir que su hijo se está haciendo mayor. Tiene miedo de que le ocurra lo mismo que con Claudia, que se marche. Es Lucas el que le hace ver a Rosa que el bigote de su hijo significa que está creciendo, pero eso no es sinónimo de que se vaya a separar de ella, sino de que la necesita más que nunca.

  • La vida sin Culebra 

El cielo de Valleperdido ya no tiene el mismo color, no brillan las estrellas  y el viento sopla fuerte, rabioso. Sandra está arrodillada en el suelo abrazada al cuerpo inerte de Culebra. Intenta reanimarlo para que abra los ojos y la mire, aunque sea por última vez, pero ya nada vale porque Culebra se ha ido para siempre. Entonces Sandra furiosa mira al cielo y, rabiosa de dolor, lanza dos enormes rayos que provocan truenos y relámpagos.

Empieza la tormenta y empiezan a caer las primeras gotas sobre la cara de Sandra y de Culebra. Y en el bosque la planta mágica se marchita y caen sus hojas al suelo, como si fueran lágrimas de pena, como si la planta supiese que uno de los suyos, un poderoso acaba de morir.

En casa, Lucía y Carlitos terminan de hinchar unos globos, cuando una fuete luz ilumina sus rostros. Son los rayos de la tormenta, pero no es una tormenta cualquiera y Lucía lo sabe. Ha notado un pálpito en su corazón, algo que nunca antes había sentido. Lucía se asoma a la ventana intranquila, ¿Qué habrá pasado? Entonces Sandra entra por la puerta. Las dos se miran sin decirse una palabra, pero no hace falta porque Lucía lo entiende todo. Ya sabe por qué el cielo está gris, por qué ha tenido ese pálpito… Ya sabe que Culebra ha muerto.

La vida sin Culebra empieza ahora, al día siguiente, cuando todos tienen que asimilar que nunca más lo volverán a ver. Lucía, por ejemplo, se ha quedado a dormir en la cama de Culebra y no quiere bajar, ese es el único lugar dónde le puede sentir como si no se hubiera ido. Además, quiere despedirse de él y Mario no la deja ir al cementerio, así que tendrá que buscarse otra manera de despedirse de Culebra, algo más pequeño, algo que quede entre ellos dos.

Sandra está desolada, triste y sin energía, su poder ya no funciona. Lucas intenta animarla, pero ella no quiere ir al cementerio y recordar a Culebra así, dentro de una caja, muerto. Lucas la entiende pero tiene que hacer un esfuerzo, por él, por Carlitos y Lucía. Ahora son ellos los que les tienen que cuidar, ahora es él el hermano mayor, pero no puede hacerlo solo, ella le tiene que ayudar.

Para Julia también ha sido un golpe muy duro. Ella también sabe que hay un antes y un después de la muerte de Culebra, pero lo tiene claro, ahora lo más importante es estar con la familia. Lo que no sabe Julia es que Dorita se ha dado cuenta de algo muy serio y tiene otros planes reservados para ella.

Todos sufren a su manera e intentan superar este duro golpe, pero lo que ninguno de ellos puede sospechar es que la muerte de Culebra, además del dolor y la pena, provocará la mayor crisis nunca antes vivida en la familia Castillo. Porque… ¿Qué pasaría si alguien descubriera que la familia Castillo no es quién dice ser? ¿Qué pasaría si tus vecinos y amigos descubrieran que le has estado mintiendo todo este tiempo? ¿Qué pasaría si la policía quisiera llevarse a tus hijos?

Aquí empieza una nueva aventura para la familia Castillo. Una aventura que les llevará hasta el límite, hasta un punto de no retorno. Un punto en el que Julia tendrá que tomar una de las decisiones más importantes de su vida. Porque si alguna vez esta familia le ha importado es el momento de demostrarlo. Ella sabe que puede salvarles de este trágico final, pero tendrá que descubrir su verdadera identidad, confesar quién es, que ha estado mintiendo y que sólo quiere ayudarles.

Pero… ¿Estará Mario preparado para escuchar todo esto en el momento en el que su familia está en peligro? ¿Confiará Mario en Julia después de saber toda la verdad? ¿Y qué pasará cuando la familia Ruano se entere de todo? ¿De parte de quién estará? ¿Hará Rosa algo para ayudar a sus vecinos o los entregará a la policía?

Leo se siente frustrado después de la muerte del que hasta ahora se había convertido en su mejor amigo. Cuando va al colegio a recoger sus cosas de la taquilla tiene una experiencia única. Leo acude rápidamente a Sandra y le cuenta todo lo que le ha pasado en el colegio.

Lo que ninguno de los dos se puede imaginar es que Martín y Michelle van detrás de sus pasos. Martín acaba de confesar a Madre que Leo pudo ver quién conducía el coche del accidente. Madre se enfada con ellos. Está furiosa porque todo les salga mal, porque sean tan torpes. Pero no va a permitir que su plan se descubra, ya ha perdido bastante con la muerte de Culebra, así que no va a consentir más errores. Hay que ir a por Leo, ése va a ser su próximo objetivo y no consentirá más fallos.

Michelle y Martín se presentan en el colegio y tienden una emboscada a Leo y Sandra. Ninguno de los dos tiene las mínimas sospechas de lo que está a punto de pasar, pero Sandra ve un elefante en el llavero de Martín y entiende qué pasa.

Sandra y Leo despiertan en el almacén del bar, atados de pies y manos. Sandra no tiene electricidad, no se pueden soltar y lo necesita más que nunca, porque tiene que aviar a Mario de quiénes son en realidad Martín y Michelle. La familia está nuevamente en peligro y Sandra tiene que avisarles. Pero Sandra no sabe que en casa las cosas no pintan mejor. Antonio intenta mediar con Mario y la policía para que Mario les entregue a los niños. Mario nunca va a permitir que le quiten a sus hijos. Así que si tienen que entrar lo harán a la fuerza.

Leo y Sandra intentan desatarse. Pero ninguno de los dos puede, Sandra está sin energía y Leo no puede moverse. Mientras, en casa, las cosas cada vez se ponen más complicadas. La policía lo tiene claro, esos niños son muy valiosos y va a ir a por ellos y lo peor es que Mario lo sabe y no puede hacer nada. La familia vive el peor momento desde que llegó a Valleperdido, puede que esté viviendo su verdadero final. Todos están acorralados, Sandra y Leo atados de pies y manos en el almacén y Mario, Julia y los niños en casa sin saber por dónde escapar de la policía. Todos están en peligro, pero hay alguien que puede sacarlos de ahí.

  • C’est à Paname

Han pasado unas semanas desde que Leo le salvó la vida a Culebra, después de retroceder en el tiempo. Ahora se ha ido a buscar a sus padres, para que le acepten tal y como es, con su nuevo poder.

Culebra ha dejado de investigar, Leo le dijo que si seguía Sandra moriría, así que ha tirado todos los papeles a la basura y ha decidido empezar de cero. Ahora tiene más claro que nunca que si quiere a Sandra se tiene que separar de ella. Pero a Sandra le da igual, ella no va a tirar la toalla y, aunque también sabe que su vida está en peligro, ella va a seguir hasta el final, hasta el origen de todo, porque sólo así podrá curarse y estar con la persona que más quiere.
Por este motivo, cuando Sandra ve a Culebra tirar los papeles de Humberto a la basura no duda en ir a por ellos. Sandra los deja encima de la cama e intenta darles sentido. Es difícil, hay letras, números, símbolos… Parece dentro de un laberinto intentando descifrar tantos datos, y justo ahí Lucas la pilla. Sandra intenta disimular, demasiado tarde. Lucas quiere saber, pero antes Sandra le hace prometer que no le contará nada a Culebra. Lucas acepta y Sandra le enseña los papeles de Humberto, todavía no sabe qué significan, pero tiene seguro que tienen algo que ver con lo que les pasa a ellos.

Lucas mira atentamente las letras, y llega a una conclusión, esas letras no son símbolos químicos, son notas musicales. Los ingleses utilizan letras para representar la música. Lo que para nosotros es DO, RE, Mi… para ellos es C, D, E. Sandra escucha la explicación de Lucas y no sale de su asombro. ¿Y qué tiene que ver la música con los poderes? Ese será el primer misterio que Sandra y Lucas van a tener que resolver. Lucas mira en uno de los papeles y reconoce el símbolo de una editorial de música. Es de la vieja tienda de música de Valleperdido. Igual allí encuentran las respuestas.

Sandra y Lucas irán a la tienda de música y allí descubrirán que esas notas musicales son mucho más importantes de lo que ellos creer. Se encontrarán con un anciano, ciego y enfermo que les encerrará. Tendrá que ingeniárselas para no desvelar de dónde han sacado tanta información y se pondrán en peligro. Pero lo más importante es que el anciano confundirá a Sandra con otra persona ¿quién? Una mujer que Humberto le dijo al anciano que iría ¿Julia? Y a la que tenía que darle algo. Sandra por fin verá la luz, las investigaciones parece que le llevan a alguna parte, pero para que pase todo esto necesitará el medallón. Sandra tendrá que volver a casa, coger el medallón y volver a la tienda, pero tendrá que hacerlo sola.

Pero lo que no sabe Sandra es que cuando vuelva a la tienda se va a encontrar con una desagradable sorpresa. ¿Será una trampa de madre? ¿Conseguirá Sandra averiguar qué es eso que Humberto esconde en la tienda? Y lo más importante ¿Qué tendrá que ver esa partitura en todo esto? Puede que al final Leo tenga razón y Sandra está más en peligro que nunca.

  • La verdad de Mario

Madre está desesperada. Su plan de separar a la familia va demasiado lento. Madre quiere a la familia ya. Así que planea atacar al epicentro, al pilar de la casa, quiere ir a por Mario. A Martín no le parece buena idea, los niños son más débiles. Pero Madre no opina igual. Mario tiene un secreto, y eso lo convierte en el más vulnerable de todos. Un secreto que hará tambalear su relación con Carlitos. Y una vez esa relación esté rota lo demás será pan comido. Madre tiene claro que esta estrategia no va a fallar, además, ahora tienen a Julia distraída con lo de su padre, así que es el mejor momento para atacar a la familia. Los frentes están claros, Martín se hará cargo de Carlitos y Michelle se irá a por Culebra, no hay tiempo que perder.

En el bar, Martín aprovecha que Mario está lavando los servicios para contarle una historia a Carlitos. Es la historia de una mujer que abandonó a su hijo porque quería vivir la vida y cuando iba en el coche se mató. Pero lo peor no era la madre que ya no quería a su hijo, lo peor fue el padre, que siempre le ocultó la verdad, le dijo a su hijo que su madre siempre le quiso y eso era todo mentira.

Carlitos no para de darle a la cabeza, de pensar en esa historia que Martín le ha contado. Así que le pregunta a Mario cosas a cerca de su madre, por qué cogió aquel día el coche, dónde iba… Mario no entiende a qué viene tanta curiosidad, pero Carlitos insiste hasta que Mario no puede más y le confiesa que su madre se fue porque él se lo pidió, porque ya no la quería. Carlitos se queda blanco, ahora tiene claro que la culpa de todo es de su padre, si él no le hubiera dicho eso, ella nunca hubiera cogido el coche y nunca se hubiera matado.

Mario ha abierto la caja de Pandora, pero en realidad, ése no es el secreto que oculta. Mario ha vuelto a contarle una mentira a Carlitos, porque no quiere que su hijo sepa la verdad. ¿Pero cuál es esa verdad? Y sobre todo, ¿tan grave es para que no se la pueda contar a Carlitos?

Puede que sí, porque cuando Carlitos se entera de toda la verdad, no querrá volver a ver a su padre y se escapará al bosque con tan mala suerte de caer en un pozo. Ahora el niño está perdido y solo, la mejor oportunidad del clan elefante de hacerse con un niño poderoso sin que nadie sospeche.

¿Conseguirá Mario encontrar a Carlitos antes que Martín? ¿Acabará Carlitos en las manos de Madre o conseguirá Julia salvarle? ¿Y Humberto? ¿Qué plan tienen pensado los del elefante con Humberto?

Mientras, Michelle aprovechará toda esta tensión para acercarse más a Culebra, ella sabe que está pasando por malos momentos y sabe cómo tiene que atacar. Culebra no será una presa fácil, pero puede que al final la cabeza venza al corazón y Culebra tome la decisión más difícil de su vida. ¿Tendrá esto algo que ver con Sandra?

  • Quiero ser madre

Y en casa de los Ruano la tensión viene por el lado menos inesperado y es que.. ¿Qué pasaría si Rosa Ruano estuviera embarazada? ¿Qué pasaría si de repente hubiera un ruanito más en Valleperdido?

Parece que ni a Rosa ni a Antonio les hace mucha gracia, pero Rosa tiene una falta y eso ya sabe lo que significa. Rosa mira el predictor… y al final descubre que no lo está. Pero hay algo que Rosa ha sentido durante esta incertidumbre y que no la deja dormir. ¿Y si volvieran a ser padres? ¿por qué no? Ella es joven todavía, tiene mucho que dar y hay muchos niños que necesitan un hogar. Rosa lo tiene claro, quiere adoptar. A Antonio no le parece una buena idea, ¿Padres? ¿A nuestra edad? Ellos ya han criado dos hijos, ya han hecho ese trabajo, ahora toca descansar. Pero Rosa lo tiene claro y no hay marcha atrás.

Antonio intentará quitarle de la cabeza esa idea y lo primero que hará será comprarle un perro, pero eso la terminará por ofender más. Rosa lo tiene todo planeado, esa misma tarde tienen una entrevista con la de la embajada china y quiere que todo salga bien.

Pero Antonio, que no está de acuerdo con su mujer, tendrá que ingeniárselas para que esa entrevista no llegue a buen puerto. Será difícil siendo la familia modelo de Valleperdido, pero nadie sabe hasta qué punto Antonio está dispuesto a llegar con tal de salirse con la suya. Aunque al final puede que se arrepiente de haber llegado tan lejos, porque descubrirá una verdad que tal vez nunca le hubiera gustado escuchar.

  • Sin miedo

Lucas lleva los últimos días metido de lleno en la investigación del origen de los poderes y todos los misterios que la rodean. Junto a Sandra ha encontrado un lugar, un protagonismo que le hace sentirse útil, importante, feliz… Pero todo se viene abajo con una llamada.

Es su hermano Mateo y tiene que contarle algo muy serio. Sus padres están muy graves en el hospital y le necesitan a su lado, en Santander, lejos de Valle Perdido… El impacto de la noticia en Lucas es devastador. Hay sentimientos encontrados. Por un lado, el rencor hacia una familia que le abandonó. La cabeza le pide que siga su camino, su vida en Valle Perdido, sin mirar atrás, sin preocuparse por aquellos que le rechazaron.

Pero Lucas tiene un corazón demasiado grande para el rencor. Así que, por otro lado, siente que tiene que estar con ellos, que necesita saber que él no les ha fallado cuando le necesitaban. Tal vez ésta sea la última vez que vea a sus padres con vida…

Las dudas le bloquean, le tienen ausente de esa investigación que había alimentado sus ilusiones…Está desorientado, perdido y, sin embargo, aún le espera una sorpresa mayúscula: la llegada de su hermano a Valle Perdido. Mateo se presenta en el instituto, consciente de que un tema así hay que tratarlo en persona, cara a cara, mirándose a los ojos. Es un encuentro revelador, en el que Lucas descubre que en sus padres sigue habiendo un poso de bondad, de cariño hacia un hijo al que nunca quisieron perder… ¿Es verdad lo que dice Mateo?… ¿Es posible que aún haya esperanza para él con esa familia que parecía tan lejos?… ¿Y si vuelve a Santander y se olvida de Valle Perdido para siempre?

Afortunadamente, Lucas no está solo en todo este proceso. Sandra es su cómplice, su confidente. Cuando se entera de lo que está pasando intenta advertirle. Marcharse de Valle Perdido significa dejar atrás su vida con los Castillo. Si algo sucede en Valle Perdido, si les descubriesen, todos tendrían que huir y volver a esconderse… Y Lucas no podría encontrarles. ¿Está dispuesto a separarse de los que más le han querido y entendido?… ¿Cuál es, en realidad, su verdadera familia?

Y lo peor está por llegar. Esta historia, aparentemente emocional, se convierte en un relato de tensión, acción y suspense al descubrir que lo que realmente está en juego es la vida de Lucas. Mateo esconde un oscuro secreto que pondrá a su hermano y a él mismo en peligro de muerte. Y detrás de ese secreto, de esa amenaza velada, la mente malvada, calculadora y retorcida de Madre. Esta vez recurre a un nuevo cómplice, un niño con un poder nunca antes visto en Los Protegidos y que sería capaz de doblegar hasta al más poderoso de nuestros héroes. ¿Qué pretenden Madre y su nuevo niño poderoso?… ¿Qué esconde Mateo?… ¿Será éste el final de Lucas en Valle Perdido?…

El último mensaje de Humberto

Sandra ha hecho grandes progresos en sus investigaciones junto a Lucas. Ahora tiene en su poder un viejo vinilo con un mensaje misterioso y a la vez revelador: existe una cura para los poderes y Humberto conoce la clave para desarrollarla. Pero esas palabras esconden a la vez un protagonista desconcertante, el destinatario del mensaje, la hija de Humberto. ¿Dónde está?… ¿Quién es?… ¿Podrá ella ayudarles a encontrar la cura? Sandra se apoya en esto y en un recorte de prensa con una foto y una fecha que estaba entre los papeles de la investigación. Es el mismo recorte que condujo a Leo y a Culebra a Villa Dorita semanas atrás. Sandra sospecha que en ese papel está la clave y cree que si va a la hemeroteca de Valle Perdido y es capaz de encontrar el periódico original, dará con la información sobre Humberto que anda buscando. Así arranca una aventura que esta vez Sandra librará en solitario y que la obligará a enfrentarse a obstáculos sorprendentes recurriendo a sus poderes…

Pero lo que no puede sospechar es que esa misma mañana, mientras ponía el vinilo en su habitación, Julia ha escuchado la música desde la suya. Y es una canción tan reconocible, tan de su pasado, que Julia ha recibido cada nota como un golpe en el corazón, poniéndola de repente sobre la pista de ese disco misterioso y olvidado. ¿Qué hace Sandra escuchando esa canción?… ¿Por qué ahora?… ¿Por qué en Valle Perdido? Julia intenta hacerse con él pero Sandra la sorprende en su habitación provocando un primer desencuentro que tendrá continuidad poco tiempo después, cuando Sandra descubra que alguien le ha robado el disco. ¿Quién ha sido?… ¿Tendrá Julia algo que ver?… ¿Y que pasaría si Julia escuchase el mensaje que dejó su padre para ella en el vinilo? Con cada giro, con cada nuevo enfrentamiento entre Julia y Sandra a lo largo del capítulo, irá creciendo la amenaza de una revelación casi imposible de esconder, un descubrimiento que puede convertir a Sandra y Julia en enemigas irreconciliables o compañeras de batalla.

Sin miedo a quererse

Sólo hay una cosa capaz de distraer a Julia de su misión, su relación con Mario. Están mejor que nunca, hay una complicidad magnética, como si todo les empujase a estar juntos. Pero cada uno, por sus propios miedos, prefiere bajar la mirada y seguir su camino sin enfrentarse a una relación que podría ser maravillosa. Lo curioso es que estas sensaciones encontradas las perciben los niños, Lucía y Carlitos, conscientes de que Mario y Julia se miran de una forma especial… ¿Se gustan? ¿Y por qué no son novios? Son preguntas que se hacen y que necesitan respuesta, así que planean un divertido interrogatorio (Carlitos con Julia y Lucía con Mario) para sacar de cada uno las verdades que necesitan oír.

Al descubrir que lo que bloquea a Mario y a Julia es el miedo, Carlitos y Lucía deciden utilizar los mismos “trucos” que ellos mismos han utilizado desde pequeñitos para enfrentarse a sus miedos: a la oscuridad, a los monstruos, a las pesadillas… Es un plan tan infantil, tan lleno de magia, tan sencillo… Que podría funcionar. ¿Y que pasaría si Julia y Mario superasen sus miedos?… ¿Se producirá por fin ese acercamiento que llevamos tantos capítulos esperando?

Culebra y Michelle bajo las estrellas

Culebra está al límite de sus emociones. Levantarse cada día y tener que ver, escuchar y sentir a Sandra tan cerca sin poder estar con ella le está destrozando por dentro. Ese dolor, esa frustración lleva días empujándole hacia Michelle, y hoy, más dolido que nunca, se lanza hacia ella con tanta fuerza que podría sacarle incluso de esa casa, de esa familia, de esa vida…

Tras sorprender a Michelle y Martín en una discusión virulenta e intervenir en su defensa, Culebra se marcha con Michelle a pasar el día fuera de ese entorno que parece estar machacándoles a ambos. Cogen la moto y recorren libres las carreteras del bosque. Allí encuentran el viejo camping de Valle Perdido, un lugar extraño, medio abandonado… Pero que hará que Michelle saque a relucir una parte de ella, más tierna, más íntima, que nadie conocía y que hará que conecte con Culebra de una manera muy especial. Los mejores momentos de su vida los pasó junto a su familia, veraneando en una caravana como las del camping, disfrutando de sus padres antes de que se los arrebataran. El discurso y la confidencia emocionan a Culebra, que decide prepararle una sorpresa muy especial en una de esas caravanas.

Cuanto más tiempo pasan juntos mejor se entienden, más se identifican, más se acercan… Hasta que sucede lo inevitable: Michelle y Culebra se besan. Es un momento de pasión, de dulzura y desahogo para los dos… Un instante emocionante que sólo puede romper una persona: Madre. Una llamada hará que todo cambie, que esa aventura romántica, se convierta en una cuenta atrás que amenace gravemente la integridad física y emocional de Culebra y de la propia Michelle, cuyos poderes se verán afectados de una manera sorprendente por culpa de unas emociones que le hacen dudar como nunca ha dudado. ¿Será consciente Culebra del peligro que se cierne sobre él?… ¿Será Michelle capaz de hacerle olvidar a Sandra?… ¿Qué pasará cuando Sandra se entere de lo que ha estado haciendo?

Recuperando a Rosa Ruano

Antonio Ruano está desolado. Rosa está más lejos que nunca, ya ni siquiera sabe si le quiere, no le grita, no le corrige, no le habla… Jamás se había comportado así y no lo puede soportar. Él quiere a su Rosita Ruano de vuelta pero no tiene ni la más remota idea de cómo reconquistarla. Afortunadamente (o no), cuenta con el consejo de su amigo Mario y de su hijo Borja, que la conoce mejor que nadie y es el único capaz de sacar de Rosa Ruano la clave para recuperar su amor.

Entre los tres trazan un plan espectacular, loco y divertidísimo para convertir a Antonio en un hombre capaz de volver a enamorar a Rosa. Claro, que con las ideas de estos tres “expertos” en mujeres, construir un plan sencillo y efectivo se convierte en misión imposible. Lo que pretendía ser un cambio de look rompedor y un número musical cautivador se convierte en un “espectáculo” que Rosa no le perdonará fácilmente. ¿Conseguirá Antonio volver a ganarse el corazón de Rosa o la perderá para siempre? Es un doble salto mortal, y sin red.

  • La estrella de los deseos 

Mario se ha levantado feliz. Después de su beso con Julia, está convencido de que va a terminar de cuajar la relación entre ellos, y más ahora que es Navidad. Pero Julia no está en casa, no parece que haya dormido allí.


Cuando Mario la llama, Julia le asegura que ha tenido que salir de Valleperdido para resolver unos asuntos, nada importante, pero él siente que le está mintiendo. Cree que Julia puede haberse agobiado por el giro que han tomado las cosas entre ellos. Comparte sus dudas con Martín, que simula preocuparse por su amigo. La realidad es que, sin Julia en el pueblo, la familia está desprotegido y Martín puede avanzar en su plan de separar a los Castillo.

Inocula millones de dudas en Mario sobre quién es realmente Julia, evidenciando lo extraña y reservada que es. Pero Mario, enamorado como está, no pone a Julia en duda en ningún momento, hasta que Michelle redondea el plan y le muestra la prueba definitiva; después de colarse en la casa de los Castillo, manipulando a Culebra, y de poner la habitación de Julia patas arriba, encuentra una carpeta cerrada con una contraseña numérica que resulta lo suficientemente inquietante para que, al encontrarla Mario, se despierte la duda. ¿Quién es realmente Julia, la chica de la que está enamorado? Cuando vuelve a casa, justo en el momento de encender el árbol de Navidad en familia, le exige una respuesta. Le pide que abra ese archivador delante de él. Julia se ve acorralada, no puede hacerlo. Pero Mario lo hará a la fuerza y con ello tomará una decisión radical, de consecuencias inesperadas para toda la familia.

Sandra descubre los protegidos.

Sandra, después de seguir toda la noche a Julia, ha llegado hasta la casa de los protegidos. Aunque al ver allí a Dani, el niño multiplicador, cree estar en una de las guaridas de Padre y, en consecuencia, que Julia está con los del elefante. Nada más lejos de la realidad, Julia ha ido hasta allí para intentar convencer a Dorita de que la deje ir a rescatar a Lucas, pero sabe que eso pondría la vida de su padre en peligro, y la suya propia. Sandra, ajena a la verdad, es descubierta por Dani. Tras una persecución frenética, Julia y Dorita tratan de hacerle entender que ellos no son la gente de Padre, sino la organización de los protegidos. Ellos han estado siempre vigilándola, cuidándola; fueron ellos los que hicieron que la familia acabara en Valleperdido, el lugar en el que deben continuar estando juntos. Aunque los motivos de por qué eso es tan importante no pueden dárselos, ni tampoco pueden decirle de quién les están protegiendo… Tampoco tiene Julia la cura para salvar a Sandra, tal y cómo ella espera al ser esta la hija de Humberto. Falta un ingrediente, una planta mágica que sólo crece en Valleperdido y que se extinguió hace años.

Sandra va a volver a casa más desesperanzada que nunca, pero aún le queda una sorpresa; Dani le confiesa que Lucas ha sido secuestrado por Madre. Sandra pone pies en polvorosa y llega hasta la guarida de los del elefante, dispuesta a rescatarle. Pero cuando le encuentra, Lucas no recuerda quién es Sandra… Es culpa de uno de los niños de Madre, que está borrándole la cabeza con su poder y amenaza con borrarle el resto del cuerpo si Sandra no se entrega. Justo cuando está a punto de doblegar frente a Madre, llega Julia, dispuesta a pelear y dar su vida por ellos e incluso la de su padre, al que se encuentra en la guarida de Madre. ¿Conseguirá Julia salvarles? ¿Y qué suerte correrá su padre, podrá sacarlo de las garras de los malos?

Michelle y Culebra se van juntos de Valleperdido

Michelle parece querer pasar todo el tiempo del mundo con Culebra. Aparentemente es parte del plan ordenado por Madre, aunque cómo se siente cada vez que le besa no estaba dentro de lo previsto. A Culebra también le está suponiendo algún problema su nueva relación. Mario no quiere que meta a la chica en casa, teme que pueda poner en peligro a sus hijos y a él mismo. Pero Michelle no está dispuesta a alejarse de su chico y menos ahora que es Navidad. En esas fechas murieron sus padres y lo único que quiere es irse muy lejos a olvidarse del frío y de la nieve. Sus ganas de huir se intensifican cuando Madre le recuerda cuál será el final para Culebra, cada vez más cercano. Por eso le manipula hasta que consigue convencerle para que se marchen de Valleperdido por unos días. Culebra no lo sabe, pero en realidad ella sólo quiere salvarle del destino fatal que le espera. Para él es una oportunidad de distanciarse de Sandra, por la que está sufriendo al haber asumido que nunca estarán juntos. ¿Qué decisión tomará Culebra? Puede que sea la decisión de su vida y no es nada fácil.

Los niños y la estrella de Navidad

Carlitos y Lucía están de lo más afectados por la marcha de Lucas. Además, sus hermanos mayores no parecen tener tiempo para estar con ellos en casa. Es Navidad y deberían estar todos juntos, pero los niños tienen la sensación de que están dejando de ser una familia.. Mario, para consolarles, les cuenta la historia de que cuando se enciende la estrella de Navidad de los árboles, los hados, unos duendes mágicos, hacen que se cumplan todos los deseos. Carlitos y Lucía tienen claro cuál quieren que sea su deseo: volver a estar todos unidos. Pero mientras decoran el árbol, y por culpa de Borja Ruano, se rompe la estrella de Navidad. Los niños, tras vivir una pequeña aventura colándose en el colegio, consiguen hacerse con una nueva estrella de Navidad con la que vuelven a casa. Cuando al fin encienden el árbol, ocurre algo mágico.

Chelito, la Ruano bastarda

Antonio y Rosa, después de todos los problemas, están pasando una buena época. Es Navidad, tiempo de perdonar, de hacer borrón y cuenta nueva. Y Rosa no puede resistirse a los encantos de su marido. Pero hay otro encanto que ninguno de la familia conocía: Chelito, la hija bastarda de Antonio que concibió durante su relación con Susana López y que se presenta en casa de los Ruano, dispuesta a pasar la Navidad con su padre. Antonio está convencido de que es todo un error que está dispuesto a solucionar, pero mientras tanto a Rosa le toca tener a Chelito en casa, que no para de comer polvorones y molestarla, recordándole que es el fruto de la infidelidad de su marido. Superada, termina por hacerle elegir a Antonio entre su pasado y su presente con ella. Mario hace recapacitar a Rosa, que termina por firmar la pipa de la paz con la niña y hace tábula rasa con Antonio. Y su marido, maravillado ante la estupenda mujer que tiene, decide tomarse al pie de la letra lo de volver a empezar y le pide algo a Rosa que no olvidará en su vida.

  • Que empiece la fiesta

Mario ha vuelto a sufrir un revés emocional y esta vez las circunstancias han sido especialmente dolorosas. Es un dolor distinto… Esta vez no se limita a la tristeza, la decepción, la sensación de abandono. Julia le ha traicionado y además ha jugado con lo más importante que tiene en su vida: los niños.


Precisamente por la rabia y por la experiencia de relaciones pasadas, Mario sabe que tiene que afrontar este sufrimiento de otra manera, con la cabeza alta, sin hundirse… Pero aceptando que nunca encontrará pareja porque el que falla, el que tiene un problema, es él mismo.

Carlitos, que ha escuchado todo esto de boca de su padre, no está dispuesto a dejar que se rinda. Sabe que su padre es un hombre increíble, una persona llena de bondad y cariño y que los desengaños amorosos han sido una cuestión de mala suerte. ¿Pero cómo convencer a Mario de que merece la pena seguir enamorándose?… ¿Cómo hacerle salir del pesimismo y la resignación?

Afortunadamente, los pequeños de la casa tienen un plan. Carlitos, con ayuda de su inseparable Lucía y la complicidad de Lucas, le prepara un regalo muy especial, muy emotivo y muy personal. Algo que capaz de llegar al corazón… ¿Pero está el corazón de Mario demasiado roto para arreglarlo?

Mientras los niños preparan su sorpresa, Mario, instalado en el resentimiento y el escepticismo, habla con Lucas, el único junto con Sandra, consciente de que Julia estaba con los Castillo por una buena razón. Lucas, de forma velada, intentará sembrar dudas en Mario, hacer que se replantee la percepción que tiene de esa “traición”.  ¿Qué pasaría si Lucas le convence y Mario intenta hablar con Julia?… ¿Será Julia capaz de decirle lo que está sucediendo en realidad?… ¿Y si eso pone en Mario más en peligro que nunca?

Madre toma el control

Julia, expulsada de la familia Castillo, vuelve a la casa de Los Protegidos con Dorita. Pero allí se encuentra con una realidad durísima y sorprendente. Madre ha decidido pasar a la acción. Ella y sus secuaces de El Elefante han tomado la casa y se han llevado a los niños. Madre se ha cansado de esperar. Quiere saber cuál es el origen de los poderes, cuál es el secreto que esconden detrás esos niños mágicos… Y para ello no dudará en matar a alguien muy importante para Julia. ¿Qué hará Julia para salir de ésta?… ¿Qué será más importante, preservar el secreto o salvar la vida de esa persona tan cercana?

Por otro lado, Lucas y Sandra, los dos cómplices de Julia en su investigación, trabajan por su lado. Sandra ha descubierto unas hojas muy extrañas en el árbol de Navidad… Unas hojas que, por fuerza, tienen que pertenecer a la planta mágica de cuya existencia le habló Julia en el último capítulo. Tras compartir el descubrimiento con Lucas, Sandra decide ir a buscar a Julia a Los Protegidos. El encuentro de estas dos en la casa tendrá consecuencias muy importantes y acelerará todos los acontecimientos que rodean al origen de los poderes. Sandra, ajena a la presencia de Madre, le contará a Julia su descubrimiento sin que Julia pueda hacer nada para avisarla del peligro que corren en ese momento. Madre, recibe la noticia con regocijo. Sandra se marcha pero Julia se queda y ahora la balanza está más desequilibrada que nunca. Madre conoce el secreto de los poderes y tiene a Julia a su merced. ¿Cuál será el siguiente paso?… ¿A cuánta gente están dispuesta a matar por la planta?… ¿Tendrá Humberto la clave para encontrarla y detener esta sangría?

Lo más duro para Julia es que este enfrentamiento de poder a poder pone en peligro a los Castillo. Y Julia, atada de pies y manos, tiene que ver como su relación con Mario se desmorona, sin poder hacer nada… Porque sería revelar un punto débil, una flaqueza que Madre no dudará en utilizar. Sobre todo ahora, que madre dispone de una nueva e inquietante niña poderosa con un poder letal: Amor. Pero Julia siempre tiene un plan. ¿Conseguirá arreglárselas para salvar el secreto de los poderes y sus relación con Mario?… ¿O la presión de Madre la obligará a elegir de nuevo entre el amor y el deber?

Culebra y Sandra, juntos de nuevo

Culebra ha estado muy cerca de marcharse un tiempo con Michelle, de renunciar a Sandra y poner distancia con los Castillo… Pero, finalmente, Culebra deja tirada a Michelle para quedarse con quién más le necesita, su familia, y aprender a sobrellevar el dolor de un amor imposible. Es una decisión difícil pero una vez que la toma, lo hace en firme. Así, cuando a la mañana siguiente Michelle se acerca a Casa de los Castillo para quitarle hierro al desencuentro de la última noche y retomar la relación como si no hubiera pasado nada. ¿Cómo reaccionará Culebra?

Mientras, Sandra, consciente de que su cura está cada vez más cerca después del último descubrimiento (las hojas de la planta mágica), teme perder a Culebra en manos de Michelle. Así que, antes de irse a buscar a Julia, interviene y se lleva a Culebra a un aparte para pedirle que la espere, sin dar más explicaciones. Cuando Culebra vuelve con Michelle, tiene más claro que nunca que lo suyo se ha acabado, que si hay una posibilidad de intentarlo, por pequeña que sea, él la esperará. Michelle, destrozada, promete venganza…

Así, Michelle, contraviniendo las órdenes de Madre, tenderá una trampa letal a Culebra y a Sandra en la que ambos caen inocentemente. Conscientes después del peligro real que están corriendo, al borde de la muerte, Sandra y Culebra ponen las cartas sobre la mesa y hablan al fin de todo lo que está pasando en Valleperdido: Madre, la planta mágica, la verdad de Julia… Son confesiones que les devuelven a la complicidad, al amor verdadero que siempre han sentido el uno por el otro, la magia de la pareja Sandra – Culebra. ¿Serán capaces de salir de ésta?… ¿Sacrificará uno su vida para salvar al otro?… ¿Descubrirán quién está detrás de tan siniestro plan?

Genio y figura

Malas noticias. Rosa no era consciente hasta ahora, pero este año no podrá disfrutar de los mayores placeres que le brinda el Astoria: competir y derrotar a su máxima rival y oponente, Tita, en el concurso anual de talentos. Sin Claudia, Borjita es incapaz de representar el número de danza con el que cada año se imponía en el certamen. Rosa está dispuesta a ser una mera observadora en esta edición, pero hay algo que le hace cambiar de opinión: las provocaciones de Tita que, convencida de que esta vez va a arrasar con el espectáculo que ha preparado su pequeña Margarita, desafía bravucona a Rosa. Lo malo es que el reto incluye a la pequeña y torpe Chelito. Pero Rosa no se amilana, tiene demasiado orgullo como para dejar que Tita se siga jactando… ¿Será Rosa capaz de convertir a Chelito en una esbelta bailarina de Ballet?… ¿Y cómo afrontará Borjita el drástico cambio de pareja?

Esas y otras dudas que agobian a madre e hijo, son temas menores para una sacrificada Chelito que ve en ese concurso su gran oportunidad de ganar puntos, respeto y cariño ante los Ruano. Está dispuesta a lo que sea por que Rosa se convierta en su mamá… Incluso a someterse a un entrenamiento agotador, una dieta espartana y un curso acelerado de danza clásica. ¿Será capaz de obrar el milagro?… ¿O nos enfrentamos a una de las actuaciones más catastróficas de todos los tiempos en el Astoria?

  • El poder de los deseos

Al final del último capítulo, Mario recibía en el bar un mensaje de vídeo a la vez inquietante y revelador. En él, Julia le descubre que Martín pertenece al Elefante y el bar es sólo una tapadera temporal para tenerles controlados.


Pero antes de que Mario y los niños puedan huir y ponerse a salvo, Martín se cruza en su camino y les deja a todos encerrados: Lucas, Lucía, Carlitos y Mario. Arrancamos a la mañana siguiente, con Mario en una posición muy complicada. Por un lado tiene que ocuparse de los suyos y buscar una salida, una escapatoria. Por otro, quiere evitar a toda costa que los niños descubran el verdadero peligro que corren ahí dentro. Carlitos y Lucía deben creer que todo es un juego, una travesura de los mayores.

Para ello Mario cuenta con la complicidad de Lucas y con la remota esperanza de que Madre respete su voluntad y no reviente la burbuja que Mario ha creado (una sorpresa para Julia), para tener distraídos y contentos a los pequeños.

Mario y Lucas forzarán hasta límites insospechados para encontrar una vía de escape… Pero cada detalle, cada fallo que cometan, les puede salir muy caro. La estrecha vigilancia de Martín y el resto de secuaces, y la sombría presencia de Madre hacen prácticamente insostenible la tensión en el bar. Un secuestro plagado de sorpresas y giros sorprendentes que sacará a la luz el lado más heroico de Mario y el lado más tierno de Carlitos. Padre e hijo se enfrentan juntos a la aventura más peligrosa de sus vidas y uno de los dos no lo va a conseguir… ¿Caerá Mario en el intento?… ¿Será Carlitos el verdadero objetivo del Elefante?… ¿Conseguirán Lucas y Lucía encontrar una salida antes de que sea demasiado tarde?

Mientras, tal y como era de esperar, Madre utiliza el secuestro de Mario para extorsionar a Julia. No hay espacio ni tiempo para negociar. O encuentra y entrega la planta mágica o no volverá a ver a Mario. Madre tiene el control sobre la situación y, esta vez, tiene también todas las de ganar… ¿Llegará Julia a tiempo para salvar a los secuestrados?… ¿Hasta dónde tensará Madre la cuerda con Mario para conseguir lo que quiere?

Julia, Culebra, Sandra y el origen de los poderes

Culebra y Sandra amanecen en el colegio. Han pasado allí la noche después de caer exhaustos fruto de la intensa aventura a vida o muerte que vivieron la tarde antes. Se supone que Julia tenia que haber ido a su encuentro por la noche para buscar con ellos la planta, pero nunca apareció. Sandra no puede ocultar su optimismo, sabe que la planta y, por tanto, la cura, están cada vez más cerca. Pero Culebra no termina de confiar en Julia, no se explica por qué no ha aparecido todavía y su juego de verdades y mentiras le sigue rechinando. Pero Julia aparece, tarde, pero aparece.

Trae un mapa muy especial que le ha llevado toda la tarde conseguir. En él vienen recogidos todos los rincones emblemáticos del bosque, lugares mágicos y misteriosos que Julia conoció a lo largo de su infancia y dónde, precisamente, tuvo su primer encuentro con la planta mágica. Julia les cuenta como una mariposa muy especial la llevó hasta la planta y cómo ha intentado volver a encontrarla una y otra vez sin éxito. Esa planta es la cura para sus poderes y entre los tres tienen que encontrar una manera de llegar a ella… Pero lo más peligroso es que Michelle está en el colegio, escondida, escuchándolo todo. Ahora ella también conoce la clave para encontrar la planta: la mariposa. Y no se trata de una niña poderosa cualquiera, es Michelle, la única capaz de comunicarse, manejar y convocar los insectos a su antojo.

Cuando Julia descubra que Michelle lo ha escuchado todo, empezará una carrera contrarreloj por encontrar la planta precipitando los acontecimientos. Michelle hará gala del lado más siniestro de sus poderes, Julia tendrá que redoblar sus esfuerzos para convencer a Culebra de que está de su lado y Sandra y Culebra vivirán la mayor revelación desde que se conocen: descubrirán, al fin, el origen de sus poderes… ¿Caerá la planta en las manos equivocadas?… ¿Descubrirá Culebra la verdadera cara de Michelle?… ¿Será capaz Julia de conseguir la planta a tiempo para salvarles a todos?

Aquí huele a muerta

Rosa y Antonio amanecen con una noticia terrible: alguien les ha denunciado al Defensor del menor para quitarles la custodia de la pequeña Chelito. La sorpresa es aún más desagradable al descubrir que ha sido Tita, la archirival de Rosa, la que ha pedido la investigación. Una Rosa indignada como pocas veces, decide enfrentarse a Tita en una acaloradísima discusión que acaba de una forma un poco, digamos, repentina. La máxima enemiga de Rosa muere accidentalmente en su salón… ¿Qué hacer ahora?… ¿A quién recurrir?… ¿No es una muerte demasiado sospechosa?

La realidad es que Rosa, con la sacrificada complicidad de Antonio, se encuentra ahora en una situación peliaguda. Por un lado tiene que decidir si deshacerse del cadáver o enfrentarse al peso de la justicia. Por otro tiene que ocultar a los niños lo que ha pasado con Tita cuando ellos, pobres inocentes, se topen con esta mujer que creen inconsciente, sumida en un sueño profundísimo. Pero, por si no tenía suficiente, la tragedia se cierne sobre los Ruano al descubrir que la defensora del menor está en camino, a escasos minutos de su casa y ellos con el cadáver de Tita en el salón… ¿Conseguirán salvar la situación y quedarse con la custodia de Chelito?… ¿Qué pasará con Tita?…

  • Los lazos invisibles

Un hogar es mucho más que las paredes que sustentan una casa, mucho más que sus habitaciones y los muebles que la llenan. Un hogar son esos lazos invisibles de amor y de amistad que te convierten en familia.


¿Pero qué pasa cuando no hay hogar? ¿Qué pasa cuándo cada uno está luchando por salvar su vida? ¿Qué pasa cuándo parece imposible volver al hogar?Así es como empiezan nuestros protagonistas este capítulo, dispersos, fuera del hogar, cada uno intentando escapar de los planes de Madre, intentando salvar su vida. *Atención: CONTIENE SPOILERS

Julia y Michelle se enfrentan por la planta. Julia sabe que no puede dejar que Michelle se la entregue a Madre. Pero en la pelea Michelle juega sucio y se hace con ella. Julia despierta en el bar junto a Mario, ahora los dos están secuestrados, a merced de lo que Madre quiera hacer con ellos. Madre sabe que Julia está enamorada de Mario, así que lo utiliza para chantajear a Julia. Si quiere volver a ver a Mario con vida tendrá que darle la fórmula. Ahí es cuando entran en juego dos niñas muy poderosas, Gema y Tania. Gema convierte todo lo que toca en piedra, pero Tania revierte su poder y puede volverlo a la vida.

Madre utiliza a Gema para convertir a Mario en piedra. Muerto por fuera pero vivo por dentro. Julia tiene que decidir si quiere seguir siendo fiel a la promesa que le hizo a su padre, no crear más niños poderosos o salvarle la vida al hombre que quiere. No es una decisión fácil, pero Julia mira a Mario, paralizado, de piedra, vivo, pero al mismo tiempo muerto. Escucha, ve, siente, pero no lo puede demostrar. Madre es consciente de que para Mario no hay peor muerte que la de estar así, inerte, sin poder abrazar a sus hijos y decirles que les quiere. Por eso sabe que Julia no tiene otra salida. Y así es. Julia no quiere perder a nadie más y acepta hacer la fórmula.

Madre sonríe victoriosa y empieza la cuenta atrás. Julia tiene allí la planta mágica y todos los utensilios para poder hacer la fórmula. Pero no tiene lo que más necesita, tiempo. Julia tiene que conseguir la fórmula antes de que el tiempo se agote y que Mario se quede de piedra para siempre. ¿Pero lo habrá arriesgado todo Julia a una sola carta? ¿Tendrá un plan o realmente va a darle la fórmula de los poderes a Madre?

En la guarida de Madre

Culebra y Sandra despiertan atrapados en la guarida de Madre. Por culpa de Michelle, Jacobina consiguió cogerles y ahora están acorralados, solos y sin salida. Culebra consigue despertar a Sandra, que estaba inconsciente. Gracias a sus poderes consiguen salir sin que les pillen, pero en la huída entran en una habitación que les deja sin habla. Culebra y Sandra entran en la sala de control del Clan Elefante. Dónde Madre controla todos los movimientos de los niños poderosos y dónde tiene toda la información. Sandra, nada más entrar, se queda perpleja viendo las fotos de niños poderosos, niños como ellos a los que Madre ha ido secuestrando durante todo este tiempo. Además, una de las paredes está forrada con un mapamundi gigantesco en el que la organización tiene localizadas a sus futuras víctimas. Está claro que Madre tiene claro lo que quiere hacer y sobre todo cómo hacerlo.

Sandra y Culebra buscan entre documentos y acaban encontrando el suyo. El informe de la familia Castillo. Allí ven claro el objetivo de Madre y cómo ha hecho para conseguirlo. Cuáles eran sus tapaderas, Michelle, Martín, el bar… Está claro que Madre les ha estado vigilando todo este tiempo y ahora está más cerca que nunca de tener lo que quiere. Pero hay que darse prisa y llegar a Valleperdido para avisar a la familia de todo esto.

Sandra y Culebra van a salir, están a punto de escapar cuando Culebra ve a varios secuaces arrastrando a un chaval, parece que lo van a matar. El chaval está débil, a penas puede caminar. Culebra se queda mirándolo y, de repente, descubre quién es. Sandra y Culebra se miran alucinados, es Leo.
Pero ¿qué hace Leo ahí? Y ¿Qué le pasa? ¿Por qué apenas puede caminar? Sandra y Culebra se miran, no saben qué hacer, pero tienen que tomar una decisión y tiene que ser rápido, porque tienen que llegar a casa antes de que Madre termine de cumplir su plan.

Michelle acorrala a los niños

Lucas, Lucía y Carlitos llegan a casa, acaban de huir del bar dónde se ha quedado Mario, que ha dado su vida para que ellos puedan escapar. Lucía, Carlitos y Lucas tienen que salir de Valleperdido, eso es lo que les ha dicho Mario y Lucas tiene claro que es lo mejor si quieren escapar de las garras de Madre. Pero hay un problema, Carlitos no está dispuesto a salir huyendo, y dejar a su padre tirado. Lucas intentan convencerle y acaba diciéndole la verdad, puede que tu padre no vuelva nunca más.

Carlitos hecho polvo se va a su habitación, convencido de que si ellos no quieren ayudarle será él quién lo haga, así que volverá al bar. Está harto de ser el niño pequeño al que nadie le cuenta qué pasa, de ser el último en la familia. Pero no hay tiempo para pararse a discutir y cuando parece que Lucas tiene convencido a Carlitos de que lo mejor es huir, aparece Michelle en la puerta. Michelle lanza sus abejas para dejar fuera de juego a Lucas y llevarse a Lucía y a Carlitos. Lucas cierra puertas e intenta proteger a los niños, pero demasiado tarde. Michelle ha entrado en casa, todo está perdido, parece que Madre gana en todos los campos de juego. La familia está más en peligro que nunca. ¿Conseguirá Lucas derrotar a Michelle y proteger a los niños?

El fantasma de Tita

Rosa está fatal, Tita se le aparece como un fantasma recordándole lo que ha hecho. Así no puede vivir, porque al final acabará confesando. Pero Antonio se lo dice bien claro, el daño ya está hecho, ahora tienen que intentar llevar una vida normal, ir a comprar, al bar a desayunar, ser los de siempre, si no se volverán locos.

Rosa lo intenta, quiere volver a ser la Rosa Ruano de siempre, la vecina impertinente, la ciudadana impecable. Así que fingirá que no ha pasado nada y acudirá a la reunión del AMPA en el colegio. Pero lo que Rosa no sabe es que en esa reunión cuando su secreto empezará a resquebrajarse y todo lo que había intentado ocultar quedará al descubierto. Pero ¿Quién será esa persona que acaba descubriendo el secreto mejor guardado de la familia Ruano? Y lo peor… ¿Qué hará con esa información?

  • El sacrificio 

Amanece un nuevo día en Valle Perdido y una extraña tranquilidad invade sus calles. Es la calma después de la tormenta. Pero es calma no es síntoma de paz, es un signo de inquietud… Los Castillo no están en casa. Poco a poco, progresivamente, descubrimos que cada miembro de la familia ha aparecido en un lugar diferente, perdido, desconcertado y sin memoria reciente.


Han olvidado todo lo vivido durante el último año, como si nunca se hubieran encontrado, como si nunca hubieran sido una familia… Detrás de todo, la siniestra mente de Madre y su obsesión por separar y destruir para siempre a los Castillo. ¿Cómo reaccionará la familia de Sandra al verla de nuevo entre ellos como si nada hubiera pasado?… *Atención: CONTIENE SPOILERS

¿Volverá Culebra a ser el chico problemático que era antes de convertirse en un héroe junto a los Castillo?… ¿Aguantará Lucas ser otra vez el bicho raro, el inadaptado en un entorno sin gente que le entienda y le proteja?… Pero el plan de Madre va aún más lejos, en un ejercicio inaudito de crueldad, hace que Mario y Carlitos se olviden el uno del otro. Padre e hijo más lejos que nunca.

Y todo esto mientras Julia está a punto de ser ejecutada por Leo, Martín y Michelle, y Lucía está siendo utilizada por Madre para obtener la pócima que le permita crear niños con poderes. ¿Quién va a salvar ahora a los Castillo?… ¿Será esa amnesia misteriosa tan fuerte como para enterrar los momentos más importantes de sus vidas?… ¿Reaccionarán a tiempo para evitar que Madre se haga con la fórmula de los poderes? La batalla final ha comenzado y, esta vez, el Elefante tiene todas las de ganar.

 AQUÍ OS DEJO LOS AUTÓGRAFOS DEL ACTOR LUIS FERNANDEZ .

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